| |
|
El IV Salón
de Arte de la Universidad Nacional de Tucumán
De la Redacción de Plano Azul
Dentro del marco del Julio Cultural que se lleva a cabo cada año
en Tucumán tuvo lugar el IV Salón de Arte de la UNT, la
muestra se inauguró el 7de Julio para la votación del público;
los premios se entregaron el sábado posterior en el Museo de la
Universidad, allí se puede visitar la muestra de las obras seleccionadas
y premiadas hasta fin de mes.
El jurado integrado por Fabián Lebenglik, Rodrigo Alonso, Marcos
Figueroa, Griselda Barale y Jorge Figueroa decidió con justa coherencia
la adjudicación de los premios. El primer premio adquisición
para la colección de la UNT ($8.000) fue para una instalación
denominada “Ocho cajas sobre el piso en las que hay guardadas pelotitas
de piel que no puedes ver” de la reconocida artista, con gran trayectoria
docente y de gestión, Carlota Beltrame. El segundo premio ($6.000)
se lo otorgaron a la obra “Distopías-extended versión”
del artista Sebastián Rosso, quién presentó éste
díptico de fotografías procesadas digitalmente a partir
de la apropiación de imágenes ajenas capturadas y su posterior
transformación. El tercero ($3.000) fue para la joven artista María
Fernanda Villagra por su obra “Pre-tensión”, una enorme
estructura instalada desde el techo; integrada por bandas elásticas
(“gomillas”) moldeadas como pequeños cuadrados conformando
una especie de gran red.
Las menciones
Las menciones fueron para Julieta Ruiz por su obra “Surco”;
para Belén Aguirre por “Ribbons”; asimismo Olga Herrera
recibió una mención por la obra “Por las flores, por
el color, porque sí” y Analía Villafuerte por su trabajo
“Color interno”. El voto del público distinguió
a “Banderados”, una fotografía de Marcela Acosta.
Las 55 obras seleccionadas entre las 245 receptadas por el Museo para
ésta propuesta regional denotan calidad homogénea y representativa
del panorama actual de la producción artística de esta Ciudad.
La escasa presencia de la producción de otras provincias llamó
la atención, sobre todo se sintió la ausencia de los artistas
salteños con los cuáles en los últimos años
se viene gestando un diálogo activo de análisis sobre los
modos de producción que ha derivado algunas veces en intensos intercambios
entre ciudades.
El salón de la Universidad de Tucumán goza de buena presencia
contemporánea, su perfil multidisciplinario de lenguajes actuales
nos da un respiro frente a la tibieza que genera la tradicional estructura
de salón. Aquí vemos como éste término se
actualiza y las elecciones de los premios realmente valoran la obra en
sí misma sin proponer restricciones a los medios y anteponiendo
la seriedad del artista respecto a su trabajo en referencia a una inevitable
conciencia del contexto donde ésta se produce y exhibe. La fotografía,
el multimedia, los colectivos, la instalación y la pintura se despliegan
por las salas demostrando una vez más la potencia del arte tucumano
que pasa las pruebas de cada una de estas disciplinas sin escollos.
“Tucumán es un polo del arte en todo el país, y no
tiene nada que envidiarle a lo que se hace en otras regiones” comentó
Fabián Lebenglik, crítico de arte y editor de “Página
12” que participó como jurado del salón. Rodrigo Alonso,
también convocado como jurado del Salón que ejerce su trabajo
como crítico de arte y docente del IUNA destacó la variedad
de las propuestas presentadas y reforzó la opinión de Leblenglik
“esta provincia es un polo importante sobre todo en la producción
contemporánea”.
De la Redacción de Plano Azul
2007. Tucumán, Argentina
|